0

Conseguir Salud, nuevas pruebas predictivas

El organismo de cada persona tiene sus límites. Estos dependen de la edad, de factores fisiológicos y predisposición genética. Cuando el organismo no puede reducir el estrés acumulado, éste se manifiesta en enfermedades psicosomáticas.

Para eliminar el estrés, además de evitar los malos hábitos, son muy útiles la actividad física cotidiana, los ejercicios para la concentración mental, una alimentación correcta y mucha risa. Sin embargo, hay que tomar nota de que la lucha contra el estrés puede ser inútil si no se dedican por lo menos 45 minutos diarios a una actividad física, si la persona sigue fumando, consumiendo alcohol u otros estimulantes.

Image

Pero también demasiado ejercicio no ayuda a combatir el estrés, sino que lo puede incrementar. Por eso resulta mejor adoptar una actividad relajante, como el yoga, o bien los masajes, las caminatas, etc. Igualmente conviene hacer una vida más sociable, una vida más sana, no ver más de un noticiero al día, reír más y amar más….

Desde el punto de vista medicinal, junto con los efectos hormonales y neurotransmisores, las causas principales de los cambios debidos al estrés son procesos de oxidación que actúan como disparadores de transformaciones bioquímicas. Nuestras pistas las tenemos en los parámetros de laboratorio, los cuales pueden mostrar indicios de un trastorno hasta siete años antes de los primeros síntomas.

Si la célula contiene todos componentes nutritivos, constructivos y mantiene niveles adecuados de antioxidantes, el organismo en su totalidad promete un buen funcionamiento. Aparte de los parámetros hematológicos y bioquímicos, ya conocidos de todos, actualmente se han desarrollado un sistema de pruebas individuales, como análisis genético y de los niveles de la homocisteína, pruebas de intolerancia a los alimentos, análisis de los ácidos grasos omega en los eritrocitos que son muy útiles para nuestro arsenal predictivo.

Una vez que se cuenta con los resultados, es necesario recurrira médicos, nutriólogos y genetistas, ya que las pruebas son muy complejas y se necesitan explicaciones adicionales detalladas y contar con instrucciones para procedimientos posteriores.

Por ejemplo, la terapia de las homocisteínas no es mediante medicamentos. Investigaciones realizadas en todo el mundo demostraron que la mejor manera de bajar los niveles de homocisteína es mediante el cambio de alimentación y aplicando vitaminas del complejo B.

Igualmente, los problemas gastrointestinales se pueden tratar sólo con un cambio de hábitos, alimentación adecuada y el suministro de prebióticos. No se hereda la enfermedad propiamente, sino la predisposición genética para contraerla. Por eso conviene elaborar análisis genéticos de la piel, de los sistemas cardiovascular y respiratorio, así como de la predisposición genética a la intolerancia frente a cierto tipo de alimentos.

La base de estos estudios son las pruebas sobre genes metabólicos y su comportamiento según la situación en la que se encuentra la persona. Con sólo cambiar algunos de nuestros hábitos y con la aplicación de una terapia suplementaria podemos modificar la expresión negativa de los genes para que actúen en sentido positivo. En sentido figurado, podemos decir que con las pruebas genéticas se determina el tipo de motor que tenemos, si es de un Ferrari o de un utilitario.

Image

Ambos tienen la capacidad de recorrer la misma distancia y si conocemos y nos adecuamos a sus características de consumo y velocidad, con uno llegaremos más rápido y con otro tardaremos más tiempo. La predisposición genética nos indica con la mayor certeza la posibilidad de contraer un cáncer de pulmón que el mero hecho de fumar, pero si combinamos ambos factores podemos estar razonablemente seguros de que aparecerá la enfermedad.

Por otra parte, es posible que no se necesite tomar durante veinte a treinta años los medicamentos contra la osteoporosis si se comprueba genéticamente que la persona no tiene tal predisposición y lleva una vida ordenada y se alimenta adecuadamente con una dieta rica en vitaminas y minerales necesarios.

Después de un análisis genético al detalle, como si fuera un mapa personalizado, lo más recomendable es hacerpruebas de los niveles de homocisteína, indicadores importantes en las enfermedades cardiovasculares tan frecuentes hoy en día.

A diferencia de los exámenes de lípidos conocidos hasta ahora, que son también muy importantes, los niveles de homocisteína nos indican con mayor precisión el estado de los vasos sanguíneos. En otras palabras, nos avisan si determinada persona es una “bomba de tiempo”, porque las personas con elevados niveles de homocisteína están dentro del grupo con alto riesgo de padecer un infarto cardiaco o cerebral. La homocisteína es un indicador cuatro veces más preciso que el nivel de colesterol.

De igual manera, es importante la prueba para determinar los niveles de ácidos grasos, esto es, omega 3, omega 6 y omega 9, como también sus relaciones. Los ácidos grasos son parte de las membranas de cada una de nuestras células y sus correctos niveles y relaciones ayudan a eliminar los estados inflamatorios, favorecen un mejor funcionamiento del corazón, el cerebro, el colon y las articulaciones e influyen en la belleza que se proyecta desde el interior.

Como vemos, la salud humana se basa en un conjunto de factores, comida sana, actividad física moderada, salud mental, evitar estrés y malos hábitos y fomentar los buenos; pero actualmente también tenemos un nuevo arsenal de pruebas médicas con capacidad predictiva, que nos van a ayudar a mantener nuestra salud y tener una vida más sana, más tiempo.

admin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *